Oh! Agost-oh!


Hoy os doy los buenos días de una manera muy especial, desde Mallorca. Por fin, desde que vinimos, he podido encontrar un huequecito para escribiros y contaros como han ido estos días de vacaciones.

Nos encontramos en el ecuador de este viaje y las cosas no han ido del todo mal. Empecemos por el viernes, tocó madrugón y a Madrid. La verdad que el vuelo salió a su hora y a las 15:30 estábamos en la Isla, y allí estaba Coral cual taxista esperándonos para empezar la aventura.

De ahí como era más que claro nos fuimos a la playita, a una cala preciosa no muy lejos del aeropuerto y ale, a empezar el torramiento al sol.

Por la noche fuimos a algo muy especial, fuimos a una remada nocturna de paddle surf. Me encantó, eso sí, cansado es un rato, pero fue una experiencia única y la mejor bienvenida que pudimos tener. El primer día llego a su fin.

El sábado comienzo con el día un poco nublado, asique por la mañana nos vamos a hacer unas compritas y por la tarde playita, como no podía ser de otra manera.

Por la noche la cosa se empieza a complicar para mí. Salimos a cenar y luego de fiesta, pero cuando llegamos de la playa ya la cabeza no sé por qué empezó a cambiar. Empezó a salir el demonio que tanto miedo me daba que me jodiera las vacaciones. A la hora de arreglarnos sentía que me quería morir, no me sentía con fuerzas y por ello la noche terminó como el rosario de la aurora. Fuimos a cenar a un restaurante de sushi y casi ni lo probé no os digo más.

He de deciros que es raro, pero me siento muchísimo más cómoda en la playa con mis amigas que vestida. Me siento más segura casi desnuda que con ropa. ¿ no es algo poco ilógico? No sé muy bien que explicación puede tener eso, pero es la realidad. Me siento inferior a Sara y Coral cuando estamos arregladas, pero cuando estamos las tres por ejemplo en la playa siento que iguales a ella, cada una con su cuerpo, pero me veo cosas positivas en mí. Es una paranoia muy grande a la que voy a tener que darle unas vueltas más.

Al final el sábado salimos de fiesta y flipé en colorines con lo que vi, pero bueno eso no es muy importante. Llegamos a las tantas así que el plan del domingo estaba claro “ madrugar” y a la playita todo el día. Por la noche fuimos a cenar al Puerto de Andratx con unos amigos de Coral y la verdad que ahí si me sentí muy bien, sus amigos son súper majos y me hicieron sentir muy cómoda, por ello el domingo terminó genial.

 

 

 

El lunes fue un día más tranquilo, un día de chicas, así que nos fuimos a una cala perdida de la mano de dios que prácticamente estábamos nosotras solas así que genial.

El martes comienza tranquilo, Sara se fue a echar curriculums, Coral a trabajar y yo me he quedado en casita escribiéndoos y preparando un poco las comidas. Con este tema la verdad es que las cosas van bastante bien, quitando un par de días que no nos dio tiempo y comimos unos bocadillos, el resto he comido bastante bien, estoy de vacaciones y no me voy a obsesionar tampoco, pero tampoco me voy a venir arriba, y beber pues tampoco hemos bebido mucho alcohol, algunas cerves han caído, pero todo controlado.

 

La verdad es que en general (quitando lo que pasó el sábado noche) están siendo unas vacaciones increíbles y aún queda lo mejor. Esta tarda nos vamos a bucear.

Ya cuando vuelva a Salamanca os contaré como ha ido la segunda parte de las vacaciones.

Que disfrutéis preciosos.

 

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