¿Cuántos de vosotros que estáis leyendo esto os habéis puesto enfermos por haber cogido frío durante uno de vuestros entrenamientos? Un resfriado puede arruinarnos un entrenamiento e, incluso, una carrera o, peor aún, una temporada entera. Un dolor de garganta, una gripe o una otitis nos ha dejado muchas veces en casa mientras vemos por las redes como el resto del equipo sube sus tiempos o la foto de sus nuevas zapatillas de running recién estrenadas.

Como estamos en tiempo de resfriados y gripes he pensado que nunca está de más recordar qué cosas podemos hacer con nuestra alimentación para evitar estos males menores o, en el caso de que sea tarde, intentar remediarlo lo antes posible.

Tener un caldo caliente al llegar a casa después de un entrenamiento bajo el frío de enero aporta vitaminas y sustancias que ayudan al sistema inmunitario a destruir los virus y las bacterias. Incluso existen estudios que afirman que un caldo de pollo y cebolla reduce la inflamación de la garganta o de las vías respiratorias y, además, es capaz de reducir la mucosidad.

La cantidad de azúcar que tomas, aunque no lo creas, también puede influir en el funcionamiento de nuestro sistema inmunitario. El azúcar blanco debilita tu sistema inmune, el cuerpo no te pide azúcar, no necesitas comerte esa napolitana porque estás súper cansado, no busques excusas. Puedes buscar otras opciones como estevia pura o azúcar de flores para endulzar tus recetas. Este alimento además te ayudará a reforzar tus defensas así como a calmar la irritación de la garganta manteniendo las mucosas y el resto de tejidos estables.

Otro consejo que siempre doy a mis alumnos es que opten por las vitaminas y minerales especiales para deportistas, incluso existen suplementos para deportistas especialmente pensados para el frío. La vitamina C, el omega o los multivitamínicos quizás sean los complementos alimenticios más usados en estas fechas.

También, aunque no tan conocidos, están los probióticos. Los probióticos ayudan a las defensas que están en nuestro intestino. Es importante saber que más del 80 por ciento de las defensas se encuentran en el sistema digestivo. Los probióticos existen como suplemento alimenticio no sólo para deportistas, pero es verdad que si tomamos al menos 3 alimentos probióticos ayudaremos a mantener nuestra flora intestinal. Alguno de estos alimentos podrían ser el yogurt, el kéfir, el chucrut o algunos tipos de té.

En cuanto a la alimentación, de la misma forma que debemos mantener lejos el azúcar blanco, deberíamos dejar de lado las grasas malas y empezar a consumir las conocidas como grasas saludables. Al contrario de lo que podamos pensar en muchas situaciones, las grasas son de gran ayuda a la hora de cuidar nuestro cuerpo (incluso de adelgazar) si sabemos elegir las correctas. En el momento que las grasas buenas fallan el sistema inmunitario se debilita y tenemos más posibilidades de caer enfermos.

Es necesario que sepamos diferenciar bien cuáles son las grasas que debemos evitar de las que nos conviene consumir para que nuestros órganos funcionen correctamente. No debemos confundir las grasas hidrogenadas que encontramos en la bollería y en los alimentos precocinados de las grasas saturadas (que sí podemos consumir) como las que podemos encontrar en los huevos o en las carnes rojas. Sin duda, las que más nos convienen son las que podemos encontrar en alimentos como el aguacate, el aceite de oliva extra, los pescados…

Además de todo esto, creo que nunca está de más recordar cuáles son las mejores recomendaciones en cuanto al equipamiento para salir a correr en estos días de frío. Volveremos a hablar del tema, mientras tanto podéis repasar los artículos sobre running y frío.

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